Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal

REDR REDR

  • Twitter
  • Facebook
  • Youtube
Está usted en:
  1. Actualidad
  2. Noticias
Bookmark and Share

Noticias

Emprendedores 'de pueblo': son trabajadores rurales, creen en lo que hacen y apuestan por un modelo laboral diferente

19/11/2019 Área: Desarrollo rural Fuente: El COMERCIO

  • Las zonas rurales de Asturias se han convertido en una oportunidad para negocios relacionados con la agricultura, el turismo, la alimentación o el bienestar animal.

Reportaje de Cecilia Pérez y Rosalía Agudín publicado en El COMERCIO.

Ni valientes ni locos ni temerarios. Juan Luis García, Alberto Paúl, Manuel Ángel Fernández y David Fernández son cuatro apasionados del entorno rural y en él han querido volcar sus negocios. Unos han vuelto al pueblo, otros son prácticamente recién llegados, pero a los cuatro les mueve un mismo objetivo: ganarse la vida en un entorno rural.

A Juan Luis García, por ejemplo, le «pone de los nervios» en cuanto le mencionan la frase de la España vaciada. «Todo es más sencillo que eso. Para emprender en un pueblo o trabajar en él, lo primero te tiene que gustar y lo segundo es que puedas vivir de ese trabajo porque si no se puede ¿quién va a venir al pueblo?», se pregunta este educador y profesor de Religión al que la crisis económica hizo replantearse volver a «lo que siempre me gustó, el campo». Se ha hecho cargo de una explotación de arándanos en una pequeña aldea de Grado, llamada Picaroso. Una hectárea de terreno que puede alcanzar una producción anual de 10 toneladas de fruto «en condiciones óptimas de la finca», precisa Juan Luis García. En su caso, la mayor parte de la cosecha «va para cooperativas» pero también vende directamente a particulares. El kilo de arándanos se vende en el mercado entre 15 y 20 euros. «La plantación da dinero pero no te hace millonario», cuenta mientras controla los arbustos, ahora sin fruto. El otoño e invierno es época de mantenimiento, no es hasta el verano cuando comienza la recolección.

Quien está a punto de comenzar una nueva aventura empresarial en zona rural es Alberto Paúl. Su recién estrenado negocio mira directamente a una joya del Prerrománico asturiano, a Santa María de Bendones. En poco tiempo inaugurará una casa de aldea que ha bautizado como El Mirador de Bendones. Una apuesta por el alojamiento rural a cinco minutos de Oviedo, ciudad. «Yo llevo desde los 20 años como autónomo. Un día vine con mi mujer a Bendones, yo vivo a pocos kilómetros, y vi que estaba en venta una casa antigua. Nada más echarle el ojo, dije: 'mira qué guapo para hacer algo aquí'», explica desde una de las terrazas de las cinco habitaciones con las que cuenta la casa. Todas miran hacia la iglesia Prerrománica. Para el puente de diciembre ya tiene todas las habitaciones reservadas. «Emprender en una zona rural es más difícil porque te tienes que adaptar al entorno y sus condiciones. En mi caso, no tener apenas cobertura de telefonía móvil me viene hasta bien porque quien viene aquí busca tranquilidad y desconectar». Eso sí, lamenta que «al mundo rural le hacen falta servicios» y si no se les proporciona «se irá despoblando».

Cambio de vida

Con sus ahorros y gracias a la casa que su cuñado tenía en Ferreros (Ribera de Arriba), Manuel Ángel Fernández dio un vuelco a su vida. Montó un criadero y un hotel canino. «Siempre me gustaron los animales y los perros son mi pasión».

Fue hace once años cuando este ovetense cambió su vida. Se quedó sin trabajo y montó su propio negocio. Lo hizo en el concejo vecino y solicitó una subvención al Principado. «La rechazaron» y con un «crédito» adquirió todo lo necesario para montar su negocio que por el momento le ha ido bien.

Hace tres años lo amplió pero por el camino se ha encontrado con otro de los inconvenientes del mundo rural: las «comunicaciones». Ferreros no tiene, según su opinión, unas infraestructuras de acceso adecuadas y para suplir esta carencia ofrece un servicio de transporte. Recoge los animales desde «Oviedo, Gijón y Avilés» y después los devuelven a su hogar.

Un viaje más largo recorrió David Fernández, propietario de la quesería Lazana. Desde Madrid hasta Las Regueras. Dejó de lado su parte «ejecutiva» y sacó la «artesana» para montar este negocio.

El objetivo fue hacer un «producto único» y lo consiguió. Desde 2014 ha sido reconocido cada año en los World Cheese Awards pero el camino no ha sido fácil. No recibió ayudas para seguir con el negocio, la quesería ya estaba montada y ellos cogieron el traspaso. «Es muy difícil arreglar el tema del campo», avanza para a renglón seguido especificar que su sueño siempre fue vivir en el mundo rural.

Hace más de veinte años recorrió las queserías de Francia. Quería exportar sus técnicas y en mayo 2010 abrió la suya, que Fernández tilda como «la más pequeña de España». Tienen una producción de «cinco mil kilos al año» y el punto positivo de vivir en Las Regueras es que «la ciudad está cerca».

Imprimir ficha

Buscador




Copyright © 2008 Red Española de Desarrollo Rural C/ Duque de Medinaceli, 12 1º izda. 28014 Madrid
Tel.: 911 289 748 Email: redr@redr.es